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SociedadvsIndividuo

Advertencia: Este post puede parecer políticamente incorrecto, pero quiero pensar un poco este tema igual.

 

Justo antes de mis vacaciones estaba en todos los medios el escándalo del padre de Agustin y sus dos hermanos, los chicos cordobeses que sufren adrenoleucoleucodistrofia, una enfermedad que afecta la mielina del cerebro degenerándola con una rapidez que no se puede controlar, dejando a los chicos que la padecen en estado vegetativo. Para salvarlos deben realizarles un tratamiento complicado en Estados Unidos con costos cercanos al millón de dólares para cada hijo. Los padres, con el apoyo de la Red Solidaria y muchísimos famosos, iniciaron una fuerte campaña para conseguir donaciones para realizar las operaciones. Hasta el 8 de Junio de 2011 había recaudado cerca de 2 millones de dólares. Más allá del escándalo del padre y del caso puntual de estos chicos lo que me gustaría pensar en cómo vive la caridad la gente y voy a tratar de trazar un paralelo con nuestra forma de vivir en sociedad.

Mi pregunta es, ¿a cuántos chicos se podría salvar con USD 2.000.000? Desde que me enteré de  la campaña yo no podía dejar de pensar en eso. No tengo un detalle de cifras ni soy un experto en el tema, pero seguro se puede salvar a más de 2. Según datos de UNICEF, cada año mueren unos 10,9 millones de niños menores de cinco años en los países en desarrollo. La desnutrición y las enfermedades relacionadas con el hambre son la causa del 60 por ciento de las muertes. Para el Programa Mundial de Alimentos, con solo 25 centavos de dólar se llena una taza con una comida nutritiva de papilla, arroz o frijoles. Sin embargo, a la hora de donar, mucha gente eligió salvar a dos chicos con una enfermedad rarísima. ¿Por qué? ¿Por los famosos? No, es porque tienen cara, tienen nombre y apellido, y la gente siento que eso “te puede pasar a vos”. Siempre es más fácil reaccionar ante una cara que ante una estadística. Si les digo que en Argentina mueren 12,5 de cada mil chicos al año y que hay una fundación que junta plata para ayudarlos, no es lo mismo que si les digo que Pablo, que es este de la foto, se está muriendo y necesita tu ayuda.

Ahora, ¿qué es más importante, la comunidad o el individuo? La mayoría de la gente piensa primero en sí misma y después en el resto. Supongo que esto es algo natural del ser humano y una realidad de la mayoría de los países. Sin embargo, creo que en Argentina somos incluso más propensos que en otras partes del mundo a pensar en el “sálvese quien pueda” y creo que eso es perjudicial a la hora de formar una nación/comunidad en el largo plazo. No me quiero meter a pensar en el porqué de esta cultura porque no aportaría más que una opinión poco informada. No conozco en detalle las culturas asiáticas pero por lo que he leído entiendo que suelen darle más importancia a la comunidad que al individuo. Incluso con leyes que acá nos parecerían atroces, como podría ser la del control de natalidad que obliga a las familias a tener un solo hijo, que de cierta manera ayuda a la comunidad perjudicando a sus individuos. No soy ingenuo y supongo que en China se habrán quejado todo lo posible (dentro de un contexto que no lo permitía) para que no se aplicara esa ley. Tengo un amigo Chino, hijo único, que detesta la ley, pero la reconoce como necesaria. Incluso en la cultura estadounidense la idea de “la patria” por sobre el individuo es algo habitual, sino piensen en todas las películas donde un “héroe” se sacrifica para salvar al resto.

 

Pensando en cada uno de nosotros, ¿qué priorizamos?

¿Cuántos de nosotros evadimos algún impuesto? Seguramente, todos. Algunos más, algunos menos, algunos a propósito, otros sin querer, pero seguramente todos. ¿Pensamos que esa plata puede ayudar a uno de esos chicos que se muere de hambre? ¿Somos consientes de que parte de esos impuestos pagan hospitales y escuelas? Poner la excusa de que “igual se roban todo” es una autojustificación para perdonarnos por hacer algo que sabemos que está mal. Hasta donde entiendo, las leyes están para garantizar lo mejor para la comunidad. Si no las cumplimos estamos poniéndonos por encima del resto. Como ya dije en otro post, las leyes no están para romperlas, están para cumplirse.

Ojo, todo esto no es una crítica hacia la gente que ayudó a esta familia, y muchísimo menos a los padres. Cualquiera de nosotros que tenga tres hijos en esa situación movería cielo y tierra para salvarlos y aplaudo a todos los que los ayudaron. Argentina es un país muy caritativo. Siempre que salen este tipo de acciones la gente aporta muchísimo. Lamentablemente, tenemos muchísimas opciones para elegir a quien queremos ayudar. Ojala hubiera muchas menos, significaría que estamos mejor.

 

No sé… El tema me dejó pensando. Creo que en algún punto tenemos que resignar un poco de las cosas que son mejores para el yo individuo para empezar a pensar en las cosas que son mejores para la comunidad completa.

 

Foto: Fundación CONIN. Cooperadora para la desnutrición infantil. http://www.conin.org.ar