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Love_Is_All_You_Need

La semana pasada leí un artículo sobre las 4 principales necesidades innecesarias. El autor,David Ning, se define como especialista en finanzas personales y plantea que las principales falsas necesidades son:

– Gastar de más en necesidades reales. (Ej: vivienda, alimentos, ¿auto?, etc.)

– Cosas que uno “quiere” y siente que “necesita”.

– Creer que lo que ya tenemos es una “necesidad”.

– Necesidades autocreadas. (Ej: Me compro una cámara a pila y voy a necesitar pilas)

Más allá de las fundamentaciones y ejemplos que da (que no me parecieron muy buenos) el artículo me dejó pensando. ¿Realmente NECESITAMOS todo lo que necesitamos?

 

Existen varias teorías sobre las necesidades de las personas. Algunas de las más conocidas son:La Pirámide de Maslow, Teoría de los Dos Factores, Teoría de Existencia-Relaión-Crecimiento y la Teoría de las Tres Necesidades. En general hablan de las necesidades como una pirámide en la que uno va subiendo mientras va consiguiendo satisfacer las necesidades más básicas. Arrancan con las necesidades básicas fisiológicas y una vez satisfechas esas, buscamos la seguridad, pertenencia, relaciones, crecimiento, etc. A pesar de todas estas teorías (que obviamente están desarrolladas por gente que pensó esto mucho más que yo) yo creo que lo realmente necesario es hacer lo que nos haga felices. Y atención que digo hacer y no tener, aunque a veces para hacer haya que tener algo. Esta forma de pensar me obliga a decir que no hay ninguna teoría que pueda explicar “las necesidades del hombre” como algo general. La felicidad es algo completamente interno, no depende de nada de lo de afuera, y es completamente subjetiva. Por lo tanto cada uno “necesita” cosas distintas.

Sin embargo creo que cada día la vida nos va obligando a pensar que necesitamos más cosas para ser felices. Si uno hace la lista de todas las cosas que cree necesitar y realmente se pone a analizar cuanto cambian realmente su forma de vivir puede sorprenderse. Les recomiendo mucho (¡pero mucho en serio eh!) que lean esta nota que salió el domingo 13 de marzo en la revista de La Nación, es un adelanto del libro “La felicidad como elección” de Sergio Sinay, me gustó mucho y dice mucho de lo que vengo pensando en este blog.

El fin de semana pasado hicimos con Agus algo que teníamos pendiente. Armamos nuestro plan financiero de acá a dos años. El armado del plan no tiene realmente nada complicado en cuanto a la tarea, simplemente hay que agarrar un archivo de Excel, poner los ingresos y egresos que esperamos y proyectar eso a dos años. Lo complicado en nuestro caso fue darnos cuenta de la cantidad de plata que se nos va por mes. Les aseguro que si hacen el ejercicio es probable que el resultado los sorprenda. Ahora estamos empezando la difícil tarea de controlar esas proyecciones, chequeando cuales son nuestros gastos reales. Esto requiere una disciplina bastante estricta porque hay que anotar cada ingreso y cada egreso. Sin embargo, solamente darnos cuenta de cuánto gastábamos y de cómo eso podía complicar nuestras necesidades de plata para inversiones que tenemos que hacer en el futuro nos ayudó a empezar a ahorrar.

Las necesidades de las personas son (o al menos deberían ser) la base de cualquier emprendimiento. Si el emprendedor encuentra la forma de solucionar una necesidad es muy probable que encuentre alguien que le pague por ello. En este aspecto hay dos teorías marcadas, alguna gente cree que un nuevo producto o servicio puede “crear” una nueva necesidad, otra gente cree que las necesidades existen desde antes de que exista el producto o servicio. A mí, como siempre, me gustan los grises. Creo que el producto se crea por una necesidad que existe en alguna gente, pero al hacerse masivo, gente que no lo “necesitaba” comienza a necesitarlo.

Voy a terminar con una frase bastante conocida, dicen que la dijo Jesús, que como siempre, creas o no, tiene mucho para enseñar. Rico no es el que tiene más, sino el que menos necesita.

 

Foto por brewbook