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CuandoRomper-computadora yo tenía más o menos 15 años empecé mi primer emprendimiento, hasta ese momento ganaba mi “mensualidad” cortando el pasto y limpiando la pileta de mi casa, pero ya quería algo más. Siempre me gustó ser independiente, sobre todo, económicamente. ¡Qué paradoja que ahora este trabajando en la empresa de mi viejo!

En ese momento yo era un super fanático de las computadoras, sabía todo (obviamente que a esa edad uno no mide que significa “todo”). Era tan fanático que les pedía a mis viejos que me compraran libros de programación, diseño, y otras cosas. Programaba en Basic y Pascal y diseñaba modelos 3d con el 3d Studio. Lamentablemente nunca logré terminar algunos de mis proyectos más ambiciosos, un juego de truco en Visual Basic (la inteligencia artificial no era mi fuerte) y una animación de una montaña rusa vista desde adentro de un carrito (a la pc de casa le llevaba más o menos 1 noche hacer un render de 30 segundos, se hacía un poco largo el proceso de prueba y error). Mis viejos, que nunca ahorraron en mi educación porque según ellos, “Lo único que te vamos  a dejar seguro, es tu educación” (gran filosofía, un día voy a escribir un post sobre esto), me habían mandado a hacer un curso de un cuatrimestre de “Reparación de pc” y me sentía totalmente preparado para arreglar cualquier cosa. Después de pensar un rato que podía hacer, agarré parte de mi mensualidad y arme un pequeño folleto que decía básicamente: “NITO. Reparación de PCs!” (si lo encuentro en lo de mis viejos voy a pegarlo acá). Con toda mi ilusión salí a repartirlo por el barrio. Evidentemente, de marketing todavía no sabía nada. Solo pude conseguir uno o dos clientes que necesitaban una pavada. Por más que repartí y repartí volantes no logre más clientes. Se ve que no generaba mucha confianza. Imagínense uds. los adultos llamando a NITO reparación de Pcs y que los atienda un niño de 15 años, ojo, no es lo mismo que ahora eh, en ese momento las pcs estaban recién empezando. En mi casa teníamos una 486!! Nadie entendía demasiado.

De cualquier manera no abandoné y arranqué con mi veta comercial. En 4to año, con un amigo del secundario, le vendimos una computadora a una profesora de Contabilidad que teníamos. Nos fuimos hasta galería jardín y compramos todo lo que necesitábamos para armarla. Mi viejo tuvo la amabilidad de financiarnos la operación. Evidentemente para él ¡la operación fue malísima! La profesora,  aprovechando que no era tan buena profesora y no nos había explicado nunca el valor tiempo del dinero, las tasas de interés, los préstamos, etc. nos dio 3 cheques a 30, 60 y 90 días. Me acuerdo todavía la cara de decepción de mi viejo cuando se los di. “Encima caen todos en sábados!!” me dijo.  En ese momento no entendí bien que pasaba, pero él me dio en efectivo la parte que nos correspondía a mí a mi amigo. Negoción. No puse un centavo (Gracias viejo!!) y había ganado plata por mi cuenta. Lástima que después de eso se nos hiso muy difícil conseguir más clientes, sin contar que ya no iba a ser tan fácil conseguir créditos tan baratos. Así fue como ese emprendimiento también fracasó casi antes de empezar.

De cualquier manera, seguí aprovechando que sabía computación y empecé a dar algunas clases, solo como para ganarme unos pesos. Le daba clases a una amiga de mi mamá. Sinceramente no sé si ganaba bien o mal, no me acuerdo. Pero la pasaba bastante bien enseñando. Nuevamente, no logré conseguir muchos más clientes. Ya la vida me iba enseñando que lo más importante de cualquier emprendimiento es vender/cobrar. Si no hay ventas, no hay emprendimiento sustentable.

Durante el secundario hice un par de pasantías y ya la vida corporativa me fue tirando sus garras. Trabajé en un montón de industrias. Filaxis (laboratorio), Linkis (servicio técnico de pc), Vela Vila (clases de windsurf), Coto (supermercado), Donnybrook fair (supermercado en Irlanda), Traffic (bar/pub en Irlanda), Pernod Ricard (bebidas alcoholicas) y ahora estoy en Covac (Ingeniería y construcciones) está última es la empresa de mi viejo y su socio. Durante toda mi vida profesional nunca abandoné mi instinto emprendedor y sigo buscando algo que me gusté, estoy buscando ese negocio en el que pueda combinar trabajo y placer. Espero que en no mucho tiempo, pueda editar este post, ya con una descripción de mi nuevo emprendimiento!

Los invito a comentar cuales fueron sus primeros emprendimientos, su primer negocio. Siempre es lindo recordar estas cosas.