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Rework

Rework es un libro escrito por Jason Fried y David Heinemeier Hansson, los fundadores de37Signals. Es un libro de negocios muy particular, sobre todo porque la mayoría de las recomendaciones que da son contrarias a lo que venimos leyendo y escuchando hace años.

Es un libro corto que recomiendo leer completo (y releer cada tanto) con muchísimos conceptos claros y fundamentados en la experiencia de los fundadores en su empresa (una empresa de productos de software que tiene más de 10 años y 3 millones de clientes).

Les quiero compartir algunas cosas que fui sacando del libro. La verdad, es un simple resumen, para que yo pueda tenerlo a mano más fácil y no olvidarme de hacer algunas cosas que dice el libro.

El libro son varios capítulos cada uno con un tema general y va describiendo algunos conceptos clave de ese tema en dos o tres hojas. Voy a compartir las ideas principales. Son las ideas que plantea el libro, no necesariamente mi opinión. Perdón por algunas malas traducciones, lo leí en inglés.

 

Capítulo Derribando

Ignorá el mundo real. “Eso no va a funcionar en el mundo real” Típica frase que escuchás al contarle tu idea a alguien.  El “mundo real” no es un lugar, es una excusa. Una justificación para ni intentar.

Aprender de los errores está sobrevalorado. Conviene mucho más aprender de los éxitos. Es más, haber fracasado antes no mejora las chances de tener éxito después. Según un estudio de HBS, los emprendedores que tuvieron éxito en el primer intento tienen una tasa de éxito en el segundo de 34%. Los que fracasaron en el primer intento, 23%, que es lo mismo que los que arrancan por primera vez.

Proyectar es adivinar. Es así. Un emprendimiento es demasiado complicado y hay demasiadas cosas que no se pueden controlar (mercado, competidores, clientes, economía, etc.). Además, molestan a la hora de improvisar. Por seguir el plan no hacemos lo que conviene hacer hoy. Ojo, no significa que no hay que pensar en el futuro, eso sirve, solo no perdamos tiempo escribiéndolo. Conviene elegir qué hacer cada semana. Qué es importante hoy.

¿Por qué crecer? No todas las empresas necesitan crecer. Bah, no todos los emprendedores necesitan crecer. Crecé despacio y entendé si estás en el tamaño en el que estás cómodo. ¿Qué problema hay en encontrar el tamaño adecuado y quedarte ahí? Además, crecer trae gastos y los gastos traen complejidades y las complejidades traen dificultades y estrés.

Workaholism. Trabajar muchas horas no sólo es innecesario, es estúpido. Trabajar más horas no es hacer más, es sólo trabajar más horas. Además, genera una mala cultura en la empresa, la gente se queda tarde sin ser más productiva. Además, estás cansado, trabajás mal. Lo importante es hacer más, no trabajar más tiempo.

Ser “iniciadores”. La palabra “emprendedor” está demasiado cargada, como una raza aparte y mejor. El que arranca un negocio puede ser cualquiera, no hacen falta pergaminos ni iluminaciones.

 

Capítulo “Go”

Dejá tu marca en el universo. Para hacer un trabajo excelente, tenes que sentir que haces la diferencia de alguna manera para el universo, sentirte parte de algo importante.

Rascá tu propia picadura. La forma más fácil de encontrar un gran producto o servicio es solucionar un problema que te toque de cerca. Hacé algo que te guste usar.

Arrancá haciendo algo. Todos tenemos ese amigo que nos cuenta que tuvo la gran idea que otro hizo. Lo que importa es lo que haces. No las ideas. La ejecución es lo que define todo.

No tener tiempo no es excusa. Si no te haces el tiempo, el tiempo no se hace solo. Siempre debería haber tiempo de hacer las cosas que te hacen bien.

Dibujá una línea en la arena. Cuándo vas avanzando, siempre tené en mente por qué estás haciendo lo que haces. Tenés que creer en algo, firmemente. Saber por qué pelear. Un punto fuerte sobre el que pararse atrae super-fanáticos, fundamentales en cualquier emprendimiento. Tener opiniones fuertes y firmes también podés defraudar gente. Además, los principios firmes, ayudan a evitar discusiones y solucionar cosas más rápidamente. Simplemente hay cosas que ni se preguntan. Con principios, muchas decisiones son obvias.

Vivilo o dejalo. Las famosas “misiones” de las empresas son a veces ridículas. Como cuando llamas por teléfono a una empresa y una grabación te dice “Tu llamado es muy importante para nosotros” y te dejan esperando una eternidad. Creer en algo no es solo escribirlo en algún lado. Es trabajar por eso todo los días, vivirlo.

Necesitás menos de lo que pensás. ¿Necesitas oficinal, empleados, etc.? No hay nada malo en ser frugal. Siempre que puedas hacer algo vos, hacelo en vez de comprarlo/contratarlo.

Empezá un negocio, no un startup. Los startups son esos lugares mágicos donde la plata no es problema del emprendedor. La realidad es que en cualquier negocio, nuevo o viejo, las reglas económicas son siempre las mismas. Ingresos y egresos. Generar ganancias, o cerrar. Los negocios de verdad, piensan en eso desde el día 1.

Estrategia de compromiso vs. Estrategia de exit. ¿Cuál es tu estrategia de salida? ¿¡QUÉ!? ¿Acabo de empezar y tengo que pensar en cómo salir? Necesitamos una estrategia de compromiso, no de salida. Cuando armas una empresa pensando en venderla pones el foco en las cosas incorrectas. Además, las empresas no se venden, se compran.

Menos masa. Festejá que tenés poca masa. Ahora, arrancando, sos más liviano y rápido que nunca. Cuanto más caro es cambiar, menos probable es que cambies.

 

Capítulo Progreso

Abrazar las limitaciones. Las limitaciones son ventajas disfrazadas. Las limitaciones te fuerzan a hacer con lo que tenes. No hay lugar para desperdicios y eso te fuerza a ser creativo.

Mejor hacer medio producto espectacular que uno entero malo. Recortá tu ambición. Hace la mitad. Mejor.

Empezá en el epicentro. Enfocarte en el core del negocio. Sacá todo lo que no sea foco. ¿Si sacó esto, sigue existiendo mi negocio?

Al principio, ignorá los detalles. Hace bien lo básico primero, después te encargarás de los detalles.

Las decisiones son progreso. Cuando pateas las decisiones, se apilan, y las pilas, terminan ignoradas. Comprometete a decidir. No esperes a encontrar la solución perfecta, decidí y seguí. Las decisiones no son para siempre, si te equivocás, lo corregirás despúes.

Sé un curador. En un museo es más importante elegir qué obras no van, que espacios vacíos quedan. En un emprendimiento lo importante es lo que dejás afuera. Constantemente buscá qué se puede simplificar, remover. Quedate solamente con lo que es esencial.

Tirale menos al problema. Cuando algo no funciona lo natural es querer usar más recursos para resolverlo. Más gente, más tiempo, más plata. Eso normalmente hace que el problema sea más grande. Es mejor hacer al revés.

Enfocate en lo que no cambia. Muchos buscan qué es la nueva moda, la nueva tendencia y moda no es substancia. Así te enfocas en lo que cambia todo el tiempo en vez de ver qué cosas duran. El core de tu negocio debería estar construido sobre cosas que no cambian.

Lanzá ya. Una vez que tu producto hace lo que necesita hacer, sácalo al mercado. No hace falta que esté perfecto. Pensalo así, si tuvieras que lanzar en dos semanas, ¿Qué no harías? Dejá de imaginarte qué podría funcionar y averígualo de verdad.

 

Capítulo Productividad

Ilusiones de acuerdos. Si tenés que explicar algo, tratá de hacerlo lo más real posible. Hacé todo lo que puedas para remover abstracciones. El problema con las abstracciones (como con los documentos y reportes) es que crean una ilusión de acuerdo. Cien personas pueden leer el mismo reporte y entender cosas distintas.

Razones para renunciar. Para tener en cuenta que estamos haciendo algo que valga la pena, frená y pregúntate, ¿Por qué estoy haciendo esto?, ¿Qué problema estoy resolviendo?, ¿Estoy agregando valor?, ¿Hay una forma más fácil?, ¿Qué otra alternativa hay?. A veces, abandonar algo que estás haciendo es la decisión correcta, incluso si ya pusiste mucho esfuerzo, dinero o prestigio. No tires buen tiempo sobre mal trabajo. (Buffet decía: No tires buena plata sobre mala).

Las interrupciones son enemigas de la productividad. Las interrupciones no son colaboración, son interrupciones. Trabajar sólo durante largos períodos aumenta la tu productividad. Cuando no tenés que estar cambiando tu mente de actividad, haces mejor trabajo. Tener tiempo solo implica desechar la idea de comunicación constante. Cuando estás trabajando solo, no celular, no mensajes, no mail, no Facebook, no nada.

Las reuniones son toxicas. Una reunión de una hora de 5 personas son 5 horas. Estas cambiando 5 horas de productividad por una, ¿Vale realmente la pena? Algunos consejos. Poné una alarma para que termine la reunión, invitá la menor cantidad de gente posible, siempre tener agenda clara, arrancá con un problema específico, hacela cerca del problema, terminá con una solución y un responsable de implementarla.

Suficientemente bueno está bien. Encontrá siempre soluciones Judo, máxima eficiencia con el mínimo esfuerzo. Parte de esto es saber que los problemas son negociables y que no siempre hace falta ser perfecto. Cuando algo es suficientemente bueno, hace eso, no hagas más. Siempre podes hacer algo espectacular más tarde.

Rápido gana. El momentum es combustible para la motivación. Acostumbrate a lograr pequeñas victorias en el camino. No te pongas metas inalcanzables, todo lo contrario. Cuando cada dos semanas hay algo bueno para contarle a tu equipo se llenan de energía.

No seas un héroe. Muchas veces conviene abandonar a ser un héroe. Si pensaste que podías hacer algo en 2 horas y van 4 y no terminaste, a veces, la mejor idea es abandonar.

Andá a dormir. Ganar unas pocas horas extra no justifica que al día siguiente pierdas creatividad, energía y entusiasmo. Puede pasar alguna vez, pero no puede ser la norma.

Tus estimaciones apestan. Somos muy muy malos estimando. La realidad nunca se acerca a los mejores escenarios. Somos todavía peor cuando estimamos cosas grandes y complicadas a plazos largos. Es mejor romper las tareas en cosas más chicas, cuánto más chico y más cercano, más fácil de estimar.

Las listas largas nunca se hacen. No hagas listas de to do muy largas. Son trampas de culpa. Cuanto más larga la lista, peor te sentís. Mejor, hacer más listas cortas. Así vas encontrando satisfacción en cada una que cumplis. No priorices con números, eso hace que todo sea urgente. Mejor, poné lo más importante arriba y directamente arrancá de ahí.

Toma decisiones pequeñas. Las grandes decisiones son difíciles de tomar y difíciles de cambiar. Conviene tomar decisiones pequeñas, casi temporales, así, es difícil cometer grandes errores. Se puede corregir. Además, se decide y se avanza.

 

Capítulo Competidores

No copiar. Ser un copycat es una fórmula para el fracaso porque saltea el aprendizaje.

Sé parte de tu producto. Que tu producto no sea un commoditie. Hacete a vos mismo parte de tu producto o servicio. Inyectale eso que es único de vos y de tu forma de pensar. Poné cosas tuyas en todo. En como vendes, como entregas, como lo explicas… Los competidores no pueden copiar eso.

Elegí una pelea. Si tu competidor apesta. Decilo. Ahí, algunos se van a parar de tu lado, otros del otro. Ser un anti-____ es una buena forma de lograr seguidores.

Hacé menos que tu competencia. Vos resolvé lo más importante y dejale todos los otros problemas a la competencia. En vez de hacer más, hace menos. Simple. Además, que no te de vergüenza, al contrario, mostrá orgulloso que haces menos que la competencia.

Concentrate en vos. Al final, ¿vale la pena prestarle atención a la competencia? ¿Cuál es el punto de estar pendiente de cosas que no podés controlar? Si te concentras en ellos, perdés de vista tu identidad, tu personalidad. Sus ganancias son de ellos, las tuyas son tuyas.

 

Capítulo Evolución

Por default, decí que no. Priorizá. Usá el no. Casi nunca nos arrepentimos de decir que no y muchísimas veces nos arrepentimos de decir que sí. No te creas eso de que el cliente tiene la razón. Tampoco seas un garca diciendo que no todo el tiempo. Sé sincero. La gente entiende cuando uno explica por qué es no.

Dejá que tus clientes crezcan sin vos. No hace falta crecer con tus clientes. Ellos pueden evolucionar y seguir buscando otras cosas, vos podes esperar a los que vienen detrás. No hace falta ser su producto/servicio para toda la vida. No se puede ser todo para todos.

No confundas entusiasmo con prioridad. Encontrar una idea nueva te da impulso, y obvio, lo querés hacer en seguida. Pero hay que pensar. Dejá que decante. Siempre tratá de tener ideas, pero no te apures. Escribilas y dejalas por ahí, después, fíjate si siguen siendo buenas.

No lo escribas. ¿Cómo seguir qué opinan tus clientes? No lo hagas. Las cosas que realmente importan, te las van a repetir suficientes veces como para que les des importancia.

 

Capítulo Promoción

Bienvenida oscuridad. No hace falta que lances con publicidad. No querés que todos te vean empezando tu negocio. Tené en cuenta que cuanto más grande y popular seas es inevitable que tomes menos riesgos.

Construí una audiencia. Todas las empresas tienen clientes. Algunas afortunadas tienen fans. Las mejores tienen audiencias. Vos no querés buscar tu público, querés que tu público te busque. Una audiencia te busca para saber qué tenes para decir. Además, con una audiencia vos no tenes que comprar su atención, ellos te la dan. Para eso, escribí, hablá, bloguea, tweetea, hace videos, lo que sea. Compartí información.

Sobre-enseña a tu competencia. En vez de gastar más en marketing, enseña más. Enseñar forma un lazo que no se puede conseguir con marketing tradicional. Ganar la fidelidad forma una conexión totalmente distinta. Van a confiar más en vos, van a respetarte más e incluso los que no sean tus clientes te pueden recomendar.

Sé cómo un chef. Los mejores chefs del mundo comparten sus recetas. Saben que ellos son mejores igual. No sos una gran empresa obsesionada con el secreto. Compartí lo que sabés, igual, tu empresa tiene un toque personal imposible de copiar.

Atrás del telón. Dejá que el público vea tu cocina y cómo funciona tu negocio. La gente es muy curiosa sobre cómo funcionan las cosas. Dejarlos ver, cambia tu relación, formando un lazo.

A nadie le gustan las flores de plástico. Mostrá lo que realmente sos, defectos y todo. Hay belleza en la imperfección, hay poesía en lo que haces. Hablá como hablás siempre.

Medios de nicho. Olvidate de los medios masivos. Mejor enfócate en los de nicho, en los de tu industria.

Los narcotraficantes lo entienden. Saben que tienen un buen producto, por eso te dan una vez gratis. Saben que vas a volver con el dinero. Hacé que tu producto sea tan bueno que una prueba gratis los haga volver.

Todo es marketing. Es todo lo que tu gente hace 24/7/365. Así como no se puede no comunicar, no se puede no marketinear. No son eventos individuales, es la suma de todo lo que hagas.

El mito del éxito instantáneo. No vas a ser un éxito enseguida. No te vas a hacer rico rápido. No le importas a nadie, al menos, no todavía. Empezá generando una audiencia hoy, que la gente se interese, y así, en unos años, te vas a reír de tu éxito instantáneo.

 

Capítulo Contratando

Hacelo vos. Nunca contrates a alguien sin tratar de hacer el trabajo vos mismo antes. Así vas a entender mejor el problema y la naturaleza del trabajo. Vas a contratar mejor y además vas a ser mejor jefe.

Contratá cuando duela. No contrates por placer, contrata por dolor. ¿Qué pasa si no lo contrato? ¿Hace falta hacer ese trabajo? En general, no necesitas tanta gente como pensas.

Dejá pasar gente grosa. Si no los necesitas de verdad, dejalos pasar aunque creas que son valiosos. Cuando tenés más gente de la que necesitas tenés que inventarles trabajos. Eso trae problemas.

Los CVs son ridículos. Todos sabemos que son un chiste. Escribir es siempre importante. Qué te escriban una carta.

Años irrelevantes. Entre 6 meses y 5 años, toda experiencia da lo mismo. La realidad, es que la diferencia la hace la dedicación, el compromiso, la personalidad y la inteligencia.

Olvidate de la educación formal. “Nunca dejé que mi escolaridad interfiera con mi educación” Mark Twain. Mucho tiempo en facultades incluso puede hacerte mal.

Todos trabajan. Los “delegadores” son peso muerto. Necesitas que todos trabajen.

Manager de vos mismo.  Contrata esa gente que no necesita que le estén encima. Se auto marcan metas y las cumplen. Necesitas gente que pueda hacer cosas desde cero. Así, el equipo trabaja más y gerencia menos.

Contratá los mejores escritores. Si tenés que decidir entre varios, elegí al que escriba mejor. Escritura clara es signo de pensamientos claros. Los buenos escritores se saben comunicar. Hacen que las cosas sean fáciles de entender.

Los mejores están en todos lados. Es loco no contratar a alguien porque vive lejos. El mundo esta lleno de talento. La geografía ya no importa.

Test-drive de empleados. Las entrevistas no alcanzan. Proba los empleados en el trabajo real.

 

Capítulo Control de Daños

Se dueño de tus malas noticias. Si algo anda mal, alguien lo va a decir, mejor si lo decís vos. No se puede esconderse más. La gente te va a respetar si sos honesto, público y abierto en una crisis.

La velocidad lo cambia todo. “Tu llamada es muy importante para nosotros, apreciamos tu paciencia” ¿Sí? ¿Posta? ¿Es importante y espero como un gil? Atender rápido las quejas y comentarios de la gente es probablemente lo más importante. La gente está tan acostumbrada a frases hechas que te podes diferenciar simplemente contestando de corazón y rápido.

Cómo pedir perdón. Un buen pedido de disculpas toma responsabilidad, está en primera persona y no tiene ningún condicional agregado. Además, explica que estas haciendo para evitar que pase de nuevo.

Todos al frente. Escuchar a los clientes es la mejor forma de entender tu producto. Cuánto más gente esté entre vos y el cliente, menos vas a saber. Nadie debería estar blindado de críticas.

 

Capítulo Cultura

No podés crear cultura. Las culturas instantáneas son falsas. No se crean, pasan. Por eso las empresas nuevas no tienen cultura. La cultura es un subproducto de ser consistente. Si vos incentivas a que la gente comparta, entonces eso es parte de tu cultura. Si premias la confianza, habrá confianza. Si tratás bien a tus clientes, eso se mete en tu cultura. La cultura es acción, no palabras. Así que, no te preocupes.

Las decisiones son temporales. No te inventes problemas que todavía no son reales. Es fácil descartar ideas por posibles futuros problemas. Si cambian las circunstancias, cambias. Optimizá para ahora, después verás cómo es después. Esta es una de las ventajas de ser chico.

Ambiente rocktstar. No busques estrellas. Crea el ambiente de trabajo. Confianza, autonomía, responsabilidad. Esto nace de la privacidad, espacios de trabajo, herramientas.

No tienen 13. Cuando tratás a la gente como chicos, tenés trabajo de chicos. Los empleados piden permiso para todo y nadie piensa.

Mandá la gente a casa a las 17hs. No necesitas más horas, necesitas mejores horas. Cuando la gente se quiere ir a su casa, termina lo que tiene que hacer. “Si querés que algo se haga, pedisela al más ocupado que conozcas”. Querés gente que tenga una vida fuera del trabajo.

Soná como vos. No hay nada malo en parecer de tu tamaño real. Esto aplica a todo, e-mails, packaging, entrevistas, blog, presentaciones.  Hablá con tus clientes como en tu casa. No uses 7 palabras si podés usar 4. Olvidate de las reglas, ¡Comunicate!

Malas palabras. Hay palabras que interfieren en la comunicación. Necesito. Tengo que. No puedo. Fácil. Solamente. Rápido.

ASAP es veneno. No digas lo más rápido posible. Está sobreentendido. Sino, todo es alta prioridad. Reservalo para emergencias reales, para lo demás, relájate.

 

Capítulo Conclusión

La inspiración es perecedera. Las ideas son inmortales, la inspiración no. Si querés hacer algo, hacelo ahora. Inspirado, podés hacer 2 semanas de trabajo en un día.

 

 

Espero les sea útil, como me fue a mí aprender mientras hacía el resumen. No dejen de leer el libro.