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Hebe

Hoy es el cumpleaños número 84 de la genia de mi abuela Hebe, sin duda, una de las mujeres que más me enseñó en mi vida.

Ya escribí un post sobre ella hace un tiempo así que hoy voy a hacer un post que hace rato vengo pensando sobre la importancia de escuchar y aprender de la gente grande. Creo que hoy es un lindo día para tocar este tema, inspirado en los dos “viejos” que me acompañaron durante mi vida, mis abuelos.

Hace ya varios años la sociedad dejó de valorar la vejez. Hoy muchas señoras (y también muchos señores) prefieren ocultar sus arrugas para simular una juventud inacabable. Nos olvidamos de la importancia de los años, de la experiencia. El tiempo enseña, siempre enseña, y hay cosas, muchísimas cosas, que solo se aprenden con tiempo. Pero hay un pequeño hack, también podemos aprender del tiempo de los otros, si los sabemos escuchar. El filósofo Bernardo de Chartres decía: “Somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no por alguna distinción física nuestra, sino porque somos levantados por su gran altura.” (Yo también pensaba que era una frase de Newton, pero no.) Claramente es una frase que no aplica solo al mundo científico…

Lo difícil es aprender a escucharlos. Sobre todo para los jóvenes, que solemos vivir muy acelerados, poder tener una conversación lenta, pausada y paciente es muy difícil. ¡Pero lo que valen! Aprender de la gente que no solo vivía sin internet, sino que vivía casi sin heladeras. Poder ver el hielo en barra, los gallineros, los tranvías y el nacimiento de los autos, las salidas de dos adolescentes con acompañantes, y más maravillas de otros tiempos, que no imaginamos si no lo escuchamos. Sin embargo todo esto es sólo anecdótico, comparado con las enseñanzas reales que nos dejan nuestros abuelos. Esas que se transforman en bases, en valores, y nos guían el resto de la vida.

Son tantas cosas que es difícil explicarlas y escribirlas. Desde la marca que puede dejar un cuento contado una y otra vez en la niñez, cómo el de “Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?”, hasta la importancia que tienen en la vida en pareja la amistad sincera, la risa y la individualidad. Creo que sería injusto con lo que aprendí si lo tratara de escribir acá, así que desisto del intento.

Les recomiendo que se tomen el tiempo y tengan la paciencia de sentarse a conocer los mundos fantásticos que habitan en la sabiduría de los grandes. Que pregunten, que escuchen, que aprendan.

Feliz cumple Hebe, muchísimas gracias por tanto.