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Divertirse

No sé cómo va a terminar la historia de zafran – snacks naturales, pero no tengo ninguna duda de que con Charlie nos estamos divirtiendo muchísimo. Y hoy, un día particularmente divertido, me puse a pensar un poco en lo importante que es esto.

Divertirse es fundamental. Y no hablo solo de pasarla bien o disfrutar un poco. Hablo decarcajadas. Poder tener un momento al día de carcajada es clave. Genera un clima donde uno se puede distender plenamente sin dejar de estar trabajando 100% comprometido. Cambia totalmente la experiencia. Para lograr esto, lo más importante es el equipo. Yo tengo la suerte de estar emprendiendo con un gran amigo, y eso lo hace más fácil.

 

El día a día de un emprendimiento puede ser muy pesado. Incluso cuando las cosas vienen bien el siguiente paso puede causar miedo y ser difícil de encarar. En nuestro caso ya pasamos el primer momento de vértigo y novedad. Ahora las cosas están más acomodadas y el negocio empieza a funcionar con más tareas sistematizadas. Entonces viene una etapa nueva, donde se hace más difícil la autogestión (una característica que creo que sí o sí tiene que tener el emprendedor) porque las decisiones a tomar son menos conocidas. Ya no estamos corriendo atrás de cada cosa nueva que se nos aparece. Ahora empieza la etapa de tener que salir a lograr ese crecimiento exponencial tan buscado por todos y es momento de poner más energía en generar cosas nuevas. El problema es cuando uno tiene que decidir cuál es la forma de crecer y no lo ve tan claro.

Empezar a vender fue fácil (ni en pedo, pero en comparación sí). Sabíamos cuales eran los pasos. Había que armar una marca, tener un producto, una web, precios, proveedores, un lugar para producir y un larguísimo etc. El camino, a pesar de ser largo, lo podíamos ver claro. Eso no quita que hayamos improvisado en muchísimas curvas porque cambiaba sobre la marcha. Así y todo, estaba claro. Hoy el futuro se vuelve más raro. Tenemos que decidir cosas con la información que ganamos estos últimos meses pero no tenemos claro el camino a elegir. Es como si de golpe llegamos a un punto donde hay 30 calles que salen por caminos distintos, y cuando te metes un poco en una, vez que se une con la otra, pero al ratito mueren ahí. Lo bueno es que en este momento raro, nos divertimos.

 

Hace ya casi 5 meses que no cobramos sueldo y el ánimo está muy arriba igual. Nunca en mi vida había disfrutado tanto ir a trabajar. Esto tiene que ver con varias cosas. Una de las más importantes es que siento que por primera vez estoy haciendo algo grande. No me imaginozafran como una mini-empresa. Estamos haciendo algo que va a ser realmente grande. Por otro lado, tener la suerte de estar consiguiendo pequeños logros va demostrando que lo que uno hace es bueno y eso también ayuda mucho al ánimo. Hoy zafran ya tiene más de 600 clientes, estamos creciendo en ventas todos los meses, nos asignaron Capital Semilla, ganamos la competencia NAVES, estamos saliendo en varios medios y por sobre todas las cosas, nuestro producto gusta. Sin embargo, yo soy de la idea de vivir el emprendimiento con un filtro de onda en el ánimo (perdón por ser tan ingeniero). No creo que haya que ponerse super contento cuando las cosas salen bien porque tampoco hay que ponerse super triste cuando salen mal. A mí me gusta estar siempre bien. Ni eufórico, ni triste, ni mal. Sabemos que nos esperan picos y profundidades. Al final del día los resultados parciales no son lo más importante, si uno se divierte en el camino.